Juanito Viajero

AFRICA, UNA EXPLOSION AL CORAZÓN!

Voluntariado Africa
¡Cuéntale a tus amigos!

Hoy, a miles de kilómetros de distancia, desde las gigantescas montañas del Himalaya, extraño más que nunca a África, el continente del amor. Extraño las miradas tiernas y transparentes, los abrazos y sonrisas del corazón en escuelas y orfanatos, y el amor incesable de niños, jóvenes y adultos con los que pude compartir mi vida durante 3 meses.

Hace 1 año cuando estaba en Panamá, preparando la presentación mensual de marketing para el presidente, me ponía a ver videos de África, a investigar sobre aquel desconocido y tan poco frecuentado continente. Y me preguntaba, si eso que hacían las celebridades y la gente con muchísimo dinero, ayudando a las comunidades más necesitadas y haciendo Safaris de lujo, lo podría hacer yo. ¿? Me preguntaba si un simple mortal colombiano, sin mucho capital,  podría hacer algo de tan grande magnitud, impactando cientos de vidas. Dudaba si tendría las capacidades suficientes, para explotar mi ser al máximo y romper mis propias barreras, aquellas que me describían como una persona introvertida, poco sociable y algunas veces que carecía de compasión por otros.

Muchas personas cercanas me dijeron. “Allí hay muchísima pobreza y tendrás que aguantar hambre y vivir en condiciones poco humanas”. “Allí te pueden robar todo tu dinero, secuestrar y hacer algo muy malo”. “Allí te puedes enfermar, hay mucha contaminación y enfermedades”…  E incluso hubo una persona que me profetizó que en sus sueños algo muy malo me pasaría si iba a África.

Y saben algo,  todo esto podría haber sido cierto en la medida en que hubiera creído que así sería. Tampoco quiero decir que no haya de que preocuparse y que puedas dar un paseo caminando a altas horas de la noche por la comuna, como si estuvieras en algún país de Europa del norte. Pero de lo que SI estoy seguro, es como tu energía positiva y tu inmensa pasión por lo que haces,  atrae lo mejor. Y es así como tu mundo exterior se crea de acuerdo a lo que tú pienses y sientas.

Allí en África, en medio de la pobreza, es en donde logras descubrir los secretos de la vida y la felicidad. Allí, es donde te das cuenta, como miles de personas viviendo en la miseria son mucho más felices que otros que viven con grandes lujos. Y esto es porque ellos aprecian lo más simple de la vida, ellos aprecian que tú les tomes de la mano, que te tomes una foto en la calle, que sonrías o que les demuestres un poco de interés por sus cosas. Estas personas careciendo de toda riqueza material, pero con una gran riqueza en el corazón, se quitan el pan de la boca para compartir su cena. El nivel en el que entregan sin límites y sin estar esperando algo a cambio fue una grandísima enseñanza!

Tomé todas las precauciones necesarias, para que mi paso por África fuera seguro, inolvidable, grande y dejara una huella en muchísimos corazones.

Aprendí a valorar todo lo que tengo en mi vida: a mi familia y amigos, a mi país, mi comida, mi idioma, mis costumbres, mi cultura e incluso cosas tan simples como todo lo que llevo al interior de mi mochila. Aprendí a desprenderme de lo material, de los lujos y a vivir con lo más básico.

Amé haber ayudado en los orfanatos en sus labores diarias, haciendo tareas que para nada se relacionaban con lo que hacía antes en mi vida. Yo que soy tan “Racional y Lógico”, bueno con los números y bien malo para la cocina, manualidades, arte y actividades de carpintería… Y sin embargo ahí estaba siempre en primera fila, listo para ayudar o al menos para hacer el intento.

Mi manera particular de ayudar, fue primero entendiendo como era la operación diaria de cada centro, conociendo sus necesidades, dificultades y las soluciones que ya antes hubiesen implementado.  A partir de todo lo que escuchaba, debatíamos y generábamos,  entre todos, ideas de negocio y emprendimiento que se adaptaran a su situación real. Sin duda lo más importante era como me ganaba su confianza y respeto. La clave está en sonreír, escuchar con el corazón, dejando tus egos y prejuicios a un lado, siendo humilde y NO pensando que te las sabes todas.

Pero sin duda lo que más amé fue pararme en frente de cientos de estudiantes y hacer presentaciones en inglés sobre sueños y emprendimiento. Motivarles y contarles de  mi país y mi experiencia de vida me llenó de felicidad. Pero lo más bonito fue escuchar sus sueños, y decirles mirándolos a los ojos, que SI se puede lograr… Y saben, esto fue algo extremadamente difícil para mí, ya que no hablo muy bien inglés, y además nunca había hecho algo así. Simplemente un día en mis sueños lo visualicé, me lancé al ruedo y lo hice realidad sin pensarlo 2 veces.

Si me preguntas, si te aconsejo ir a África. La respuesta es SI.

¡Viajero! Vive esta experiencia al menos una vez en tu vida. Vence tus  miedos y VIAJA A ÁFRICA! Puede que sea un poco costoso llegar allí, pero gracias a la tecnología podrás ahorrar muchísimo dinero en hospedaje y si eres un mochilero guerrero y montas en bus y comes lo que tengas que comer, tu presupuesto será mucho menor. La mayoría de Visas son fáciles de conseguir. Quédate en casa de locales, vive con ellos y aprende de su cultura. Come Ugali con las manos y mézclalo con carnes y vegetales y al final chúpate los dedos y brinda con unos de sus clásicos tés lechosos. Móntate en un autobús local, y se el único blanco en 5 Km. a la redonda, y siente como cambias de página en el libro de tu vida. Camina en las comunas y sonríe hasta que te duela la boca. Juega, molesta, brinca y corre con los niños, tus mejores amigos. Ellos te gritarán en las calles MUZUNGU MUZUNGU!… Vive el amor en estas magnitudes tan increíbles y aprecia la naturaleza que hay en los parques naturales y playas del océano Índico. Haz un Safari y maravíllate de cómo los 5 Grandes viven en su hábitat natural. Mézclate con las tribus aborígenes, aprende de ellos, tomate una cerveza artesanal, come en el suelo con sus familia, enséñales de tu país y muéstrales quien eres.

¿Cómo hicimos este voluntariado?

Muchos creen que contraté con una ONG, gastando mucho dinero en trámites y procedimientos. La verdad es que NO gasté ni 1 USD en gestiones y todo fue bastante rápido sin ninguna burocracia de por medio. Antes de llegar, investigue algunas alternativas que estaban publicadas en redes sociales y en Google. Las palabras buscadas eran “volunteering Nairobi orphan” o “volunteering Kenya children”. Ya que lo quería era trabajar con niños en Orfanatos y/o escuelas. Adicional a eso a través de Couch Surfing contacté locales, a los que les pregunté sobre esto. Y ellos muy amablemente, sin conocerme me dieron la información de los contactos que conocían. Así fue como antes de llegar a África, tenía en mis manos 5 posibles opciones directas con los orfanatos y sin intermediarios, para hacer este tan anhelado voluntariado. Al llegar, visité todos los centros, entendí su operación y analicé el trabajo que podría llegar a desarrollar, los tiempos y distancias desde el lugar donde dormía, el plan de sostenibilidad del trabajo, la visión del centro, el tipo de ayudas y fondos que recibían y lo más importante era que sentía mi corazón al estar allí. Con todo esto puesto sobre la mesa, lo que quedaba era hacer un plan de trabajo basado en tiempos y presupuesto y comenzar a ejecutar.

¡Viajero! No necesitas un nivel avanzado de inglés. Debes ser una persona proactiva y recursiva, ya que en muchos centros no hay procedimientos para las tareas de voluntarios, así que si vas a que te digan que debes hacer, quizás te quedarás de brazos cruzados. No requieres estudios especializados ni maestrías. No hay ningún requerimiento de sexo y edad. Lo más importantes es que tantas ganas tienes de ayudar, cuál es tu nivel de pasión por ayudar a otros, y cuanto amor puedes dar. ¡No hay excusas!

Suena sencillo y les aseguro que SI lo es. Y si no puedes viajar ahora, no importa. Planifica, remueve la ansiedad, decide en que SI lo harás en un futuro cercano y da un paso todos los días para acercarte a tu sueño. Que no solo sean los ricos Americanos y europeos los que pueden ir a África a ayudar. ¡Tú también puedes hacerlo!

“Si lo creas en tu mente y lo sientes en tu corazón, te aseguro que lo puedes hacer realidad.”

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